POEMAS DE PABLO NERUDA YAURELIO ARTURO
VEINTE POEMAS DE AMOR Y UNA CANCION DESESPERADA
(1924)
Poema 6
Te recuerdo como eras en el último otoño.
Eras la boina gris y el corazón en calma.
En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo.
Y las hojas caían en el agua de tu alma.
Apegada a mis brazos como una enredadera,
Las hojas recogían tu voz lenta y en calma.
Hoguera de estupor en que mi sed ardía.
Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma.
Siento viajar tus ojos y es distante el otoño:
Boina gris, voz de pájaro y corazón de casa
Hacia donde emigraban mis profundos anhelos
Y caían mis besos alegres como brasas.
Cielo desde un navío. Campo desde los cerros.
Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en
Calma!
Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.
Hojas secas de otoño giraban en tu alma.
Poema 15
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
Y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
Emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
Y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcaza:
Déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
Claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
LA CANCIÓN DESESPERADA
Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy.
El río anuda al mar su lamento obstinado.
Abandonado como los muelles en el alba.
Es hora de partir, oh abandonado!
Sobre mi corazón llueven frías corolas.
Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos!
En ti se acumularon las guerras y los vuelos.
De ti alzaron las alas los pájaros del canto.
Todo te lo tragaste, como la lejanía.
Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue
Naufragio!
Era la alegre hora del asalto y el beso.
La hora del estupor que ardía como un faro.
Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego,
Turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio!
En la infancia de niebla mi alma alada y herida.
Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!
Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo.
Te tumbó la tristeza, todo en ti fue naufragio!
Hice retroceder la muralla de sombra,
Anduve más allá del deseo y del acto.
Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí,
A ti en esta hora húmeda, evoco y hago canto.
Como un vaso albergaste la infinita ternura,
Y el infinito olvido te trizó como a un vaso.
Era la negra, negra soledad de las islas,
Y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.
Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta.
Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro.
Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme
En la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos!
Mi deseo de ti fue el más terrible y corto,
El más revuelto y ebrio, el más tirante y ávido.
Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas,
Aún los racimos arden picoteados de pájaros.
Oh la boca mordida, oh los besados miembros,
Oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados.
Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo
En que nos anudamos y nos desesperamos.
Y la ternura, leve como el agua y la harina.
Y la palabra apenas comenzada en los labios.
Ése fue mi destino y en él viajó mi anhelo,
Y en él cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio!
Oh sentina de escombros, en ti todo caía,
Qué dolor no exprimiste, qué olas no te ahogaron.
De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste
De pie como un marino en la proa de un barco.
Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes.
Oh sentina de escombros, pozo abierto y amargo.
Pálido buzo ciego, desventurado hondero,
Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!
Es la hora de partir, la dura y fría hora
Que la noche sujeta a todo horario.
El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa.
Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros.
Abandonado como los muelles en el alba.
Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos.
Ah más allá de todo. Ah más allá de todo.
Es la hora de partir. Oh abandonado!
BIBLIOGRAFÍA
LOS LIBROS DE NERUDA:
1. crepusculario. Santiago, ediciones claridad. 1923.
2. veinte poemas y una canción desesperada. Santiago, nacimiento, 1924.
3. tentativa del hombre infinito. Santiago, nacimiento, 1926.
4. El habitante y su esperanza, santiago, nacimiento, 1926.
5. Anillos prosas de Pablo Neruda y Tomas Lago. Santiago, nacimiento, 1926.
6. El hondero entusiasta. 1923 – 1924. Santiago, empresa letras, 1933
7. Residencia en la tierra. 1925 – 1931. Santiago, nacimiento, 1933.
Residencia en la tierra. 1925 – 1935. Madrid, cruz y raya, 1935. Dos volúmenes.
Notable edición parcial: homenaje a Pablo Neruda de los poetas españoles. Tres cantos materiales. Madrid, Plutarco, 1935.
8. Tercera residencia. 1935 – 1945. Buenos Aires, Losada, 1947
9. Canto general. México, talleres gráficos de la nación, 1950.
Canto general. América, 1950 (edición clandestina del partido comunista de chile).
Ediciones parciales notables: 1) canto general de chile. México, 1943. 2) Alturas de Macchu Picchu. Santiago, ediciones librería Neira, 1947.
10. Los versos del capitán. Nápoles, imp. Larte tipografía, 1952.
Los versos del capitán. Buenos Aires, losada, 1953 – 1963: primera edición autónoma con nombre de autor.
11. Las uvas y el viento. Santiago, nacimiento, 1954.
12. Odas elementales. Buenos aires losada, 1954
13. Viajes, santiago, nacimiento, 1955.
14. Nuevas odas elementales. Buenos Aires, losada, 1956.
15. Tercer libro de las odas. Buenos Aires, losada, 1957.
16. estravagario. Buenos Aires, losada, 1958.
17. Navegaciones y regresos. Buenos Aires, losada, 1959.
18. Cien sonetos de amo. Santiago, edic. Privada. Buenos Aires, losada, 1960.
19. Canción de gesta. La Habana, imprenta nacional de Cuba, 1960.
20. Las piedras de Chile. Buenos Aires, losada, 1961.
21. Cantos ceremoniales. Buenos Aires, losada, 1961.
22. Plenos poderes. Buenos Aires, losada, 1962.
23. Memorial de Isla Negra. Buenos Aires, losada, 1964.
24. Arte de pájaros. Santiago, ediciones de la sociedad de amigos del Arte contemporáneo, 1966.
25. Una casa en la arena. Barcelona, lumen, 1966.
26. Fulgor y la muerte de Joaquín Murieta. Santiago, zig- zag, 1967.
27. La barcarola. Buenos Aires losada, 1967.
28. Las manos del día. Buenos Aires, losada, 1968.
29. Comiendo en Hungría. Budapest, 1969.
30. Aun. Santiago, nacimiento, 1969.
31. Fin del mundo. Santiago, sociedad de arte contemporáneo, 1969. Fin del mundo. Buenos Aires, losada, 1969.
32. La espada encendida. Buenos Aires, losada, 1970.
33. Las piedras del cielo. Buenos Aires losada, 1970.
NOMBRE DEL LIBRO:
ANTOLOGÍA ESENCIAL PABLO NERUDA.
Poema: AMOR IMPROBABLE y MAR DE LAMENTOS
Autor: Alejandro polo castro
Comunicador social- periodismo
Inspirado en las obras de Pablo Neruda
AMOR IMPROBABLE
Me fije en ti la persona equivocada…
Me fije en tus ojos y en tu ojeada….
Me fije en algo que me vulneraba….
Además me fije en tu mueca…
La queme enamoraba…
Que sin darme cuenta me dejo hipnotizado.
Mi centro de amor esta afligido
Mis ojos están sollozando
Por pecado que es tu amor
Mi vida se esta desapareciendo
Tus sentidos me hipnotizan
Tu entrada me enloquece
Tu amor y tus caricias
Solo a mi me pertenecen
MAR DE LAMENTOS
Por qué sollozas? Por un amor
Que te hizo? Mucho perjuicio
Aun lo ambicionas? Demasiado
Lo podrías dejar de lado? Ojala
Porque ojala? Por que me hizo sufrir
El te ambiciona? Quien sabe
Lo intentaste? Hice todo lo que pude
Te vislumbró? Es que no tiene corazón
Y tú tienes corazón? Me lo destrozaron
Y como existes? Ya no existo
Quien dialoga? Mi esencia
Y tu cuerpo? Esta enterado en un mar de lamentos
AURELIO ARTURO
OBRAS AURELIO ARTURO
AMO LA NOCHE
No la noche que arrullan las ramas
Y balsámica con olor de manzanas,
Con el efluvio de la flor del naranjo;
Oh, no la noche campesina
De piel húmeda y tibia y sana;
No la noche de Tirso Jiménez
Que canta canciones de espigas
Y muchachas doradas entre espigas;
No la noche de Max Caparroja,
En el valle de la estrella más sola
Cuando un viento malo sopla sobre las granjas
Entre ráfagas de palomas moradas;
No la noche que lame las yerbas;
No la noche de brisa larga,
Hojas secas que nunca caen,
Y el engaño de las últimas ramas
Rumiando un mar de lejanos relámpagos;
No la noche de las aguas melódicas
Volteando las hablas de la aldea;
No la noche de musgo y del suave
Regazo de hierbas tibias de una mozuela;
Yo amo la noche de las ciudades.
Yo amo la noche que se embelesa
En su danza de luces mágicas,
Y no se acuerda de los silencios
Vegetales que roen los insectos;
Yo amo la noche de los cristales
En la que apenas se oye si agita
El corazón sus alas azules;
Y no es la noche sin cantares
La que yo amo, la noche tácita
Que habla en los bosques en voz baja,
O entra a las aldeas y mata.
Yo amo la noche sin estrellas
Altas; la noche en que brumosa
Ciudad cruzada de cordajes,
Me es una grande, dócil, guitarra
Allí donde dulcemente respira
Un perfil cercano y distante
Al que canto entre tus espejos,
Sus sedas y sus presagios:
Valle aromado, datiles de seda;
Cuando hay un rincón de silencio
Como un jirón de terciopelo
Para evocar esos locos viajes
Esas partidas traspasadas
Por el vaho tibio de los caballos
Que alzan sus belfos en el alba.
Yo amo la noche en el cansancio
Del bullicio, de las voces, de los chirridos,
En pausa de remotas tempestades, en la dicha
Asordinada, a la luz de las lámparas
Que son como gavillas húmedas
De estrellas o calidos recuerdos,
Cuando todo el sol de los campos
Vibra su luz en las palabras
Y la vida vacila temblorosa y ávida
Y desgarra su rosa de llamas y lagrimas.
SEQUIA
Porque la sed había herido toda cosa,
Todo ser, toda tierra de hombres…
Y nunca más volvería la lluvia
Y moría la aldea en el silencio de bronce.
Los flacos perros alargaban sus lenguas hasta las
Galaxias.
¿Y sólo en secreto saben hablar los bosques?
Y la sed enseñaba palabras procaces,
Y era un recuerdo de savias y frutas,
Era un lirio de hielo abierto en todo el cielo.
Y dijo el hombre: aquí junto a mi lecho
Perros de sed y fuego saltan a mi garganta…
Peor más allá de las lontananzas
Oigo venir la lluvia danzando jubilosa
Con violetas y rosas,
La siento venir en distancias de años,
Sus pies menudos, finos y saltarines.
Si lloviera en la aldea,
Sobre los valles que bostezan secos,
Si lloviera sobre las alfombras
Del monte,
Sobre la noche de rocas amarillas.
Una delgada aguja había,
Perdida,
En la profusa sombra,
Una agujita de agua.
Y la joven madre cobriza
Inclinada y desnuda como hoja de plátano,
Prendido de sus senos
Tiene un hijo de barro,
Otros días los cielos tímidos descendían
A picotear los granos en su palma de greda.
¿Dónde el agua desnuda,
El agua que brilla y canta?
El agua en la noche como una luz opaca.
Y es palabra húmeda sonando lejos del monte.
Ese fresco tambor no se sabe en dónde.
PALABRA
Nos rodea la palabra
La oímos
La tocamos
Su aroma nos circunda
Palabra que decimos
Y modelamos con la mano
Fina o tosca
Y que
Forjamos
Con el fuego de la sangre
Y la suavidad de la piel de nuestras amadas
Palabra omnipresente
Con nosotros desde el alba
O aun antes
En el agua oscura del sueño
O en la edad de la que apenas salvamos
Retazos de recuerdos
De espantos
De terribles ternuras
Que va con nosotros
Monólogo mudo
Dialogó
La que ofrecemos a nuestros amigos
La que acuñamos
Para el amor la queja
La lisonja
Moneda de sol
O de plata
O moneda falsa
En ella nos miramos
Para saber quiénes somos
Nuestro oficio
Y raza
Refleja
Nuestro yo
Nuestra tribu
Profundo espejo
Y cuando es alegría y angustia
Y los vastos cielos y el verde follaje
Y la tierra que canta
Entonces ese vuelo de palabras
Es la poesía
Puede ser la poesía.
BIBLIOGRAFIA
OBRAS DE AURELIO ARTURO
“canciones”, “canción del niño que soñaba”, “la canción del verano”, “canción del viento” y “canción de hadas” (bogota, agosto, 1963), Pág., 267-274.
“colon, el que portaba a cristo, el único” (1973), Pág., 119-124.
Morada al sur y otros poemas. Edición, santiago mutis. Bogota: procultura, 1986.
Morada al sur. 1ª ed.: bogota ministerio de educación nacional, 1963; 2ª ed: Caracas: Monte Ávila, 1975.
Obra e imagen. Edición, Juan Gustavo Cobo Borda y Santiago Mutis, bogota: Instituto Colombiano de Cultura, 1977.
“Nodriza”. (Bogota, abril, 1961), Pág., 581.
Rodríguez Garavito, Agustín. “Aurelio Arturo”. En boletín cultural y bibliográfico, vol. VI, No. 9 (julio – septiembre, 1963), Pág. 1390-1393
“palabras”, “lluvias” y “tambores”. (enero- febrero, 1973), Pág. 4-9.
Poemas. En cántico, No. 7 (bogota, 1945).
Poemas. En golpe de dados, vol. III, No.13 (bogota, enero- febrero, 1975).
“sequía”. En espiral, No. 120 (septiembre- diciembre, 1971).
Poema: TE VENERO
Autor: Alejandro polo castro
Comunicador social- periodismo
Inspirado en las obras de Aurelio Arturo
TE VENERO
Mucho tiempo estuve dudando
Para disponerle estas líneas
En las que facilito a conocer
Mis propósitos amorosos
Pero mi corazón me constriño a hacerlo.
En un umbral tenia la duda
De si en realidad la amaba,
Pues creí que podría tratarse
De una sobresalto fugaz,
Pero me he dado cuenta
De que evidentemente la amo.
Necesitó su respuesta,
Pues su amor me lastimó con su flecha
Y estoy intranquilo por saber si encontraré
Resonancia en mi corazón.
Este plenamente segura
De que si me pertenece,
Me va hacer el hombre más radiante de la tierra.
Reiteradamente le suplico su contestación optimista,
Y si no quiere objetarme por escrito,
Le ruego que me exprese en donde la puedo conocer,
Segura de que concurriré con mi corazón lleno de deleite.